Desde las 00 del 20 de marzo de 2020, la cotidianeidad de los argentinos se vio irrumpida. El Presidente Alberto Fernández decretó el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio. A partir de ese momento, todos los habitantes de
la nación debían permanecer en sus casas. Solo unos pocos tenían la posibilidad (o la obligación) de la salir: quienes son trabajadores de la salud, seguridad, fuerzas armadas, como así también comunicadores y empleados de
lugares donde se comercialicen productos de primera necesidad, como farmacias y supermercados.
De un momento para el otro, la rutina dio un giro de 180° y se estancó. Todo debe hacerse dentro de cuatro paredes, las 24 horas del día. Si tenes suerte, y no vivís en una departamento, el único exterior que habitas, se encuentra en el patio de tu casa.
Cambios
Esta situación, de encierro y aislamiento, puede tener un impacto significativo en la población. En algunos casos, se incrementan algunas problemáticas individuales y sociales, como puede ser: el agravamiento de situaciones de
violencia doméstica, aumento de consumo de sustancias en personas con adicciones, intensificación de síntomas de ansiedad, depresión, entre otras conductas sintomáticas, dependiendo la predisposición de cada persona.
El psiquiatra Daniel Mosca, comentó a Infobae que existen varios factores psicológicos que influyen en el encierro: “Hay muchas implicancias como lo económico, la incertidumbre, no poder ver a tus seres queridos, entre otras, que
terminan siendo amenazas que genera un estado de estrés”. Además, advirtió que a mediano y largo plazo, un tercio de las personas en cuarentena tendrán algún padecimiento psicológico.
Es importante destacar que, si
alguien se encuentra atravesando alguna de estas situaciones mencionadas, es fundamental solicitar la ayuda que ofrecen diversos organismos especializados.
El confinamiento está causando un impacto psicológico en la sociedad
en general, ya que es natural que el estrés, angustia, ansiedad, miedo y sensación de soledad aumenten en estos momentos. Por lo que es preciso cuidarnos y recurrir a las opciones que se ofrecen.
Las facultades de Psicología
y Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba, en conjunto con el Ministerio de Salud de la Provincia, ofrecen un Servicio de Contención y Acompañamiento. Por medio de Facebook, brindan ayuda a personas que la requieran
para poder sobrellevar los efectos emocionales, y transitar saludablemente la actual situación de emergencia sanitaria.
En el contexto de pandemia, una gran cantidad de personas se encontraba con disponibilidad y ganas
de donar su tiempo, pero sin los medios para organizarse de manera colectiva.
A raíz de esto, dos emprendedores argentinos crearon “Aquí estoy”, una aplicación destinada a acompañar a las personas durante el tiempo
que dure la cuarentena por coronavirus. De esta manera, más de cinco mil psicólogos, consejeros, y voluntarios de todo el mundo ofrecen su tiempo de manera gratuita para escuchar a quienes lo necesiten. El contacto se realiza
por videollamada a través de la misma aplicación. La idea, insisten los creadores, es conectar y ofrecer presencia y cercanía.
